Copa Libertadores: Boca a la final y con su clásico rival

De la mano de Gustavo Barros Schelotto, el Xeneize logró un empate por 2-2 en Brasil ante Palmeiras y clasificó a la ultima fase de la Copa Libertadores donde lo espera ni más ni menos que su máximo rival: River Plate.
“No te tengo miedo”, esa fue la respuesta de un Boca que no se achicó al saber que su máximo contrincante lo esperaba en la próxima instancia, que fue a pelear la clasificación a Brasil con uñas y dientes, y que hoy le dibuja una sonrisa en el rostro a la mitad más uno del país dejándolo a un paso de cumplir su principal sueño: alcanzar la séptima copa de su gloriosa historia.
Es sabido que en la Libertadores ningún equipo regala nada, por lo que desde el primer tiempo, el encuentro fue un ida y vuelta. De hecho, Palmeiras fue el que golpeó primero con un gol de  Bruno Henrique que fue posteriormente anulado mediante el VAR por estar ubicado en posición adelantada. Sin embargo, lejos de abatirse Boca respondió, y a los 18 minutos marcó su primer tanto gracias a un centro de Sebastian Villa que Wanchope Ábila terminó de empujar hasta el fondo de la red.
De este modo, el panorama se complicó para el conjunto de Scolari, el cual de golpe se veía obligado a convertir cuatro tantos para clasificar a la final, situación que lo llevó a perder la tranquilidad y ganar algunas tarjetas amarillas. De todas formas, el merito del Verdao fue lograr cambiar la cara en la segunda parte: con un tanto del delantero Luan y otro de penal convertido por Gustavo Gómez, Palmeiras dio vuelta el marcador y reavivó las esperanzas sobre el milagro.
Boca no da segundas oportunidades
Al principio de esta edición de la Copa, el club de San Pablo tuvo la oportunidad de dejar al Xeneize fuera de la competencia, ya que a Boca no le alcanzaba con un triunfo ante Alianza Lima para pasar a octavos de final, sino que también dependía de que el equipo de Scolari venciera a Junior de Barranquilla. El Palmeiras la arrebató los tres puntos al conjunto colombiano y le regaló una segunda oportunidad a un club que agradece, pero no perdona. Si existiera la máquina del tiempo, quizás más de hincha brasilero volvería a cambiar la historia.
Y si de no perdonar se habla, tampoco se puede dejar de nombrar a Dario “Pipa” Benedetto, quien volvió a liquidar la serie y deleitar con un gol para la repetición. Cuando Boca necesitaba un cambio de aire, el goleador ingresó en lugar de Wanchope, y a la primera que tocó, lanzó un remate desde afuera del área que se sumergió en el palo derecho de un arquero que poco y nada pudo hacer para evitarlo. Palmeiras no eliminó a un grande cuando pudo, y anoche lo pagó caro.
Juego limpio
Alejado de la polémica en que se ve envuelto su próximo rival tras no acatar la sanción impuesta por la Conmebol, la cual le impedía al DT Millonario a tener contacto con su plantel durante su partido, Guillermo sí respetó su suspensión, y disfrutó del espectáculo sólo, en un palco del Allianz Parque. “Vino en otro auto, se fue a un palco. Tuvimos comunicación al final. Estaba sancionado y cumplió con la sanción que tenía que cumplir” aseguró Gustavo, su hermano.
Sin embargo, hacer las cosas de manera correcta ante la ley no será suficiente para los Mellizos, quienes aún tienen en su haber una cuenta pendiente con el hincha de Boca: ganarle una final a su máximo contrincante. A principio de año, River la arrebató al Xeneize el titulo de la Supercopa en un encuentro de 90 minutos. Esta vez, el DT tendrá su revancha y en un contexto aún mucho mayor. Todos los ojos están puestos sobre el.
Te saluda tu papá
Super ansiado por algunos, super temido para otros. Desde el momento que se dio inicio a la Copa Libertadores, muchos especularon con un cruce entre Boca y River, pero el sorteo de grupos determinó que la suerte solo podría cruzarlos en una hipotética final, una instancia tan lejana que se veía casi imposible. Hoy el duelo más caliente del fútbol argentino es una realidad.
La historia cuenta con tres choques entre ambos clubes a lo largo de toda las ediciones, y la balanza se inclina a favor del Club de la Ribera. El primero fue en el año 2000, donde el Xeneize cayó como visitante por 2-1 y dio vuelta el resultado en su casa, con goles de ni mas ni menos que Juan Román Riquelme, el Chelo Delgado y el innolvidable “muletazo” de Martin Palermo, quien regresaba de una lesión para hacer aquello que le era costumbre.
El segundo antecedente se dio cuatro años después en la semifinales de la Copa. El icónico recuerdo de aquel entonces fue la memorable “gallinita” que realizó Carlos Tevez en su festejo tras anotar aquel gol que llevaría el encuentro a penales y terminaría en la clasificación a la final para el conjunto azul y oro en ni mas ni menos que el Monumental.
Por último, aparecen los duelos de los octavos de final del año 2015, curiosamente el único antecedente donde el partido se definió en los “escritorios” de la Conmebol y culminó victoria para el Millonario. El partido de ida había sido para River por 1-0, mientras que en la vuelta solo se jugo el primer tiempo por incidentes con gas pimienta ocasionados por un “hincha” Xeneize.
El próximo miércoles 7 de noviembre, ambos equipos volverán a verse las caras y a asentar un nuevo precedente en la historia de la Copa Libertadores que mantendrá a un país desvelado por varias noches. Primero en La Boca, luego en Nuñez. De un lado, el Mellizo, del otro el Muñeco. El peso de la historia y la mística o el de un gran presente. Empieza la cuenta regresiva. ¿Lo igualará River o continuará la paternidad de Boca? Mientras tanto, la Bombonera comienza a latir al canto de “Gallina esperanos un poquito más, ya nos vamos a encontrar…”.

Estudiante de Comunicación Social- Club Atlético Boca Juniors
Locución – Redacción | www.pasionboquense.com

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